Rotary tiene un significado diferente y especial para cada uno de nosotros.

Algunos de nosotros valoramos profundamente el espíritu de compañerismo que se disfruta en los Clubes, mientras que otros aprecian de manera especial las oportunidades que ofrece nuestra organización para brindar servicio a los necesitados. Muchos de nosotros estimamos a Rotary por su carácter internacional, lo cual contribuye a nuestra unidad en el servicio en todas partes del mundo.

En este preciso instante se realizan miles de actividades en nombre de Rotary. Hagamos lo que hagamos, siempre habrá un elemento constante. El mejor espíritu de camaradería y servicio de Rotary siempre proviene del corazón. Cuando infundimos el amor en nuestras acciones, no nos detenemos a pensar en el tiempo y dinero que sacrificamos. Nos sentimos inspirados para hacer más y para dar más. El amor es la fuerza motivadora que respalda todas las mejores obras de bien de Rotary.

Según las palabras de la Madre Teresa: “lo importante no es cuanto damos, sino cuanto amor damos”. Cuando actuamos con amor, nuestra labor será intrínsecamente mas eficaz y conmoverá con mayor profundidad el corazón y la mente de aquellos a quienes brindamos servicio.

Como Rotarios, emanamos un profundo amor, pero para alcanzar las metas ambiciosas que nos hemos trazado, necesitamos más personas que compartan nuestras convicciones y compromisos. La mejor manera de asegurar la continuidad de nuestra organización es Sembrando la Semilla del Amor en el corazón de tantas personas como sea posible.

Eso es precisamente lo que exhortaré a todos los rotarios que hagan durante el año 2002-2003: que “Sembremos la Semilla del Amor” en nuestros clubes, en nuestras ocupaciones, en nuestras comunidades y en todas partes del mundo.

Rotary nos ofrece un sin número de medios para sembrar la semilla del amor

A través de los programas de Rotary International y de su Fundación - y los exhorto a que, mediante sus propios esfuerzos e iniciativa trabajen desde los cimientos hasta los niveles mas altos - podemos poner nuestro talento profesional al servicio de los más necesitados, ayudando a la juventud a vencer los obstáculos mas comunes de hoy y convertirse en los líderes del mañana; desarrollando relaciones de colaboración en los proyectos de servicio que trasciendan las fronteras nacionales, y cumpliendo con nuestro compromiso de lograr la erradicación mundial de la polio.

Dentro de nuestros clubes y distritos, también contamos con muchos recursos que nos permiten mejorar la calidad de vida en nuestras propias comunidades y realizar contribuciones fundamentales a la comunidad mundial.

No es necesario que emprendamos nuevos programas y proyectos; podemos comenzar de inmediato, participando más y poniendo nuestro toque personal en los proyectos que ya se han iniciado. Cuando el servicio se origina en nuestro corazón y se inspira en nuestras propias experiencias, más que limitarnos a emitir un cheque, marcamos el nombre de Rotary en nuestra propia vida.

Mi deseo es que el año 2002-2003 se convierta en el año en que cada rotario goce de la alegría que produce el verdadero servicio rotario.

 Esa alegría puede surgir de la emoción del niño que aprende a leer gracias a nuestras enseñanzas. También puede surgir de la felicidad de la madre que puede costear las comidas de sus hijos gracias al programa de micro crédito implementado por el distrito. O tal vez, del orgullo de los hombres y mujeres que han encontrado un empleo productivo, gracias al proyecto de capacitación profesional iniciado por el club.

Existen múltiples maneras de gozar de la alegría que se deriva del servicio, y  todas ellas exigen plena dedicación de nuestro tiempo y de nuestras actitudes. Les garantizo que no se |arrepentirán de hacer esta inversión en Rotary. Cuando tenemos la oportunidad de cambiar la vida de un ser humano brindándole esperanza, o de lograr que prevalezca el amor donde reina la indiferencia, entonces apreciamos en toda su plenitud lo que significa ser rotario

Durante el año 2002-2003 exhortaré a los rotarios a que mantengan la sencillez de Rotary.

 El ideal de servicio de Rotary puede, en efecto, ser interpretado de muchas maneras diferentes a través de nuestros programas y recursos. No hay necesidad de hacerlo más complejo. Rotary ofrece la oportunidad de disfrutar del espíritu de compañerismo brindándoles servicio a los demás. Este simple llamado impulsa los esfuerzos de los hombre y las mujeres del mundo.

 Después de Sembrar la Semilla del Amor podremos ver como empieza a germinar de inmediato, y como las flores silvestres, se esparcirá a su vez sembrando el amor en todas partes. Otras semillas requerirán más tiempo y cuidado, pero al abonarlas con el amor la dedicación y la acción rotaria, les garantizo que gozaremos de una cosecha próspera de servicio humanitario.

¿Dónde podemos empezar a Sembrar la Semilla del Amor?

¿Cómo podemos lograr mejores frutos?

Las oportunidades se encuentran en todo nuestro entorno.

Empecemos por Sembrar la Semilla del Amor en el club

 El buen compañerismo en el club se basa en el amor y la solidaridad que demuestran los socios hacia sus colegas de servicio. ¿Conoce bien a sus compañeros rotarios? Trate de conocerlos aun mejor, de saber mas sobre sus familias, sus negocios, sus esperanzas y sus sueños. El ambiente cálido y acogedor del club propiciará la afiliación de nuevos líderes profesionales y empresariales y mantendrá activos a los socios actuales. Volvamos a los principios básicos y realcemos lo fundamental de Rotary: el servicio eficaz en el  club.

Sembremos la Semilla del Amor en nuestras profesiones.

 El mercado mundial se caracteriza por su creciente anonimato. Debemos propiciar el apoyo y los contactos entre los profesionales y la colaboración, que constituye la esencia misma de los ideales de Rotary. Sembremos la Semilla del Amor entre los empleados, los clientes y los competidores, eliminemos la competencia destructiva y respaldemos los valores éticos que caracteriza a Rotary.

Sembremos la Semilla del Amor en nuestra propia comunidad

 Implementemos proyectos de servicio ambiciosos que hagan un mejor uso de los conocimientos, las destrezas y los intereses personales de los socios. A través de este tipo de proyectos, los rotarios pueden dejar su sello personal de amor en las actividades del club y tomar conciencia del valor del servicio rotario. Al acrecentarse el amor que sembramos en nuestras comunidades, otros querrán participar en nuestros esfuerzos y Rotary crecerá.

Por último Sembremos la Semilla del Amor en el mundo

 Sin amor no podemos alcanzar la paz en este mundo convulsionado. Como rotarios, Sembremos la Semilla del Amor a través de nuestros becarios de buena voluntad, participantes del intercambio de grupos de estudio y voluntarios de Rotary. Podemos difundir nuestro amor más allá de los océanos y las fronteras nacionales, alimentando a los que padecen de hambre, cuidando a los enfermos y brindándoles albergue a los que no tienen techo. A través de Rotary, nuestro amor puede manifestarse proporcionando agua potable, atención médica, educación para los niños del mundo y satisfaciendo las necesidades básicas de todos los seres humanos.